Esta entrada de mi blog va dirigida al Consejo de Administración, a todos sus "satélites" en forma de empleados correveydiles, y a los enchufados por su apellido y filiación, que con una total falta de escrúpulos han denunciado a seis oviedistas a dedo, señalados intencionadamente sólo por ser conocidos y haber participado activamente en la lucha contra el nefasto equipo de Alberto González.
No penséis ni por un momento, que con actos tan vergonzosos vais a callar a esa afición que denuncia vuestros despropósitos, ni os creáis que vamos a cambiar de actitud y pasar de largo todos los atropellos a la historia y dignidad que sigáis cometiendo contra nuestro REAL OVIEDO. Estos abusos de poder, este mal trago de hoy y de estos días, lejos de achantarnos y minarmos la moral, han reforzado nuestras ganas de seguir luchando y peleando por conseguir un REAL OVIEDO mejor, un club que vuelva a ser respetado dentro y fuera de nuestras fronteras, y que a su vez....respete también al socio y al aficionado como se merece, porque es de largo su mejor valor, el más firme e imperturbable.
Alguien dijo, no sé quien, y tampoco importa, que la victoria es del más perseverante. Y si hay una afición perseverante, incansable, y fiel a sus principios, esa es la nuestra. Los oviedistas no entendemos de cobardía, no tiramos la toalla, ni lo hicimos cuando nos quisieron "asesinar" desde fuera, ni lo haremos ahora que nos quieren "asesinar" desde nuestra propia casa.
Cuánto más ataquéis nuestro corazón, más orgullosos nos sentiremos de ser oviedistas.
Cuánto más intentéis hundir nuestra moral, más fuerza sacaremos.
Y en cada golpe y "atentado" a nuestro escudo, a nuestra historia, allí estaremos para defender con uñas y dientes al REAL OVIEDO, para que los hijos de nuestros hijos sigan preguntando por aquellos héroes del 2003 que nos devolvieron a la vida, construyendo este enorme CORAZÓN AZUL inquebrantable.
Vosotros....seréis historia, nosotros la seguiremos haciendo.
jueves, 24 de junio de 2010
martes, 8 de junio de 2010
CORAZÓN CULPABLE.
En mi niñez el Real Oviedo empezó a acompañarme en forma de deporte, aquel balón rodando por el césped, once contra once luchando por un mismo objetivo, aquella grada clamando justicia arbitral, o ese éxtasis general cuando el balón entraba en la portería, me resultó atractivo desde el principio sin entender lo más mínimo de normas y reglamentos.
En mi adolescencia, cuando empecé a entender que además de los goles había muchas cosas más detrás, que esperaba ansiosa a que llegara el domingo convirtiéndolo en el día más importante de la semana, y que escuchando el himno a la salida de mi equipo en el viejo Tartiere se me empezaba a erizar el pelo....comprendí que aquello había dejado de ser un simple deporte para convertirse en algo más.
En mi madurez, hubo momentos que la familia que había creado me impidieron seguir a mi equipo durante los primeros años de infancia de mis hijos, había domingos que no podía ir al campo y tenía que limitarme a escucharlo en la radio, ya que de aquella las televisiones no daban tanta cobertura como ahora.
Cuando fueron creciendo y las ataduras eran más llevaderas empecé a llevar a mis hijos al campo y a inculcarles el amor hacia el REAL OVIEDO. De aquella iban más bien obligados, para qué negarlo, y ninguno de los dos tenía especial predi lección por nuestro club, algo normal ya que desgraciadamente los niños de esta región parecen únicamente obligados a sentir dos escudos, en una especia de imposición poco democrática. Alguna vez incluso me hacían la típica pregunta que muchas veces estamos obligados a contestar los oviedistas "Mámá, ¿Y TÚ PORQUÉ ERES DEL OVIEDO?", caray, un segundo me quedaba parada y algo sorprendida pero luego les decía "Eso no tiene explicación, esto o se siente...o no se siente, y yo tengo la suerte de sentirlo". Me miraban como diciendo..."qué mamá más rara tenemos, que nos habla de sentimientos y de fútbol como si ambas cosas pudieran mezclarse, ¿algún día sentiré lo mismo y la entenderé?".
Esa época coincidió con la desgraciada caída en picado de nuestro club, primero a segunda división, y más tarde a tercera descendiendo dos categorías de golpe, "gracias" a los dirigentes, a los mercenarios a los que no les tembló el pulso y traicionaron al club y a la afición, y sobre todo "gracias" a la irrupción de la puta política que sirvió para que los unos y los otros nos usaran cuando y cómo les apetecía sólo para sus intereses personales.
Estábamos en los barrizales, y nos daban pocas esperanzas de vida.
Entonces, lejos de tirar la toalla, de claudicar ante todos aquellos que nos decían que estábamos muertos, sacamos del baúl de los recuerdos un enorme orgullo que ni siquiera conocíamos, que no se había destapado hasta entonces. Comprendimos el significado de aquella frase que rezaba "Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde", y como lo creíamos casi perdido, o de eso nos intentaban convencer, pensando que aquel equipo que nos había acompañado toda una vida era estrangulado por todos los frentes, dimos un paso al frente, alzamos la cabeza y gritamos a los cuatro vientos "EL REAL OVIEDO NO MORIRÁ MIENTRAS UN SÓLO OVIEDISTA PERMANEZCA VIVO".
Quién era un político para imponernos de qué equipo teníamos que ser, quien era un alcalde y toda su maquinaria para decirnos que éramos historia y que dejáramos morir aquel sentimiento, como si los sentimientos se compraran y se vendieran en un rastro, o en la sección de oportunidades de un gran almacén.
Algo grande debió de surgir aquel verano, muy grande tuvo que ser la lección que dimos los oviedistas, que gran parte de aquellos niños, y ya no tan niños, incrédulos con nuestro sentimiento empezaron a sentirlo y a hacerlo suyo de la misma manera. Mis hijos dejaron de preguntarme y empezaron a pedirme camisetas azules, sacaron de dentro la misma rabia y coraje que yo les había transmitido y se fueron haciendo azules y oviedistas con una ilusión y una fuerza desconocida para ellos. Fue entonces, cuando un día mirándome camino a la colina azul a donde nos dirigíamos a ver a nuestro Oviedín contra el equipo usurpador me dijeron: "Mamá, ahora entendemos lo que nos dijiste aquel día, ahora entendemos que es sentir al REAL OVIEDO y no poder explicarlo. Gracias por hacernos oviedistas".
He cometido, seguro, muchos errores como madre, pero aquello me quedó grabado para siempre y comprendí que si por lo menos les había enseñado a caminar con el corazón por la vida, y a luchar hasta la muerte por lo que uno quiere...algo bueno me llevaba en mi equipaje.
Diréis algunos que a que viene este relato, pues viene a que esta semana me han querido pisar de nuevo, y esta vez no han sido los políticos, ni jugadores sin corazón, esta vez han sido mis propios dirigentes, indignos de representar a un club con la historia y la afición del nuestro, e inmersos en una huida hacia adelante que no tiene ningún sentido. Lo paradójico, lo triste, es que estos que representan al club y me quieren pisar son los mismos que cuando los oviedistas de corazón luchábamos por la salvación del REAL OVIEDO ellos ....aplaudían cualquier signo de debilidad y daban palmaditas a quien nos quería ahogar.
¿Ustedes creen de verdad que van a lograr que guarde mi orgullo y me olvide de luchar? ¿Ustedes de verdad piensan por un momento que con mentiras van a ensuciar mi oviedismo? ¿Cómo se erigen ustedes en justicieros de este sentimiento si lo desconocen por completo y hasta renegaron de él en su día?.
Sí, es verdad, soy culpable, y mis compañeros también, igual que muchísimos oviedistas, culpable....DE DEFENDER AL REAL OVIEDO, de hacerlo con sentimiento, con pasión y hasta con vehemencia, pero siempre con la fuerza de la palabra y del corazón. Y si por ello un juez me tiene que condenar....que me vayan esposando, que gustosamente ocuparé mi celda de castigo.
En mi adolescencia, cuando empecé a entender que además de los goles había muchas cosas más detrás, que esperaba ansiosa a que llegara el domingo convirtiéndolo en el día más importante de la semana, y que escuchando el himno a la salida de mi equipo en el viejo Tartiere se me empezaba a erizar el pelo....comprendí que aquello había dejado de ser un simple deporte para convertirse en algo más.
En mi madurez, hubo momentos que la familia que había creado me impidieron seguir a mi equipo durante los primeros años de infancia de mis hijos, había domingos que no podía ir al campo y tenía que limitarme a escucharlo en la radio, ya que de aquella las televisiones no daban tanta cobertura como ahora.
Cuando fueron creciendo y las ataduras eran más llevaderas empecé a llevar a mis hijos al campo y a inculcarles el amor hacia el REAL OVIEDO. De aquella iban más bien obligados, para qué negarlo, y ninguno de los dos tenía especial predi lección por nuestro club, algo normal ya que desgraciadamente los niños de esta región parecen únicamente obligados a sentir dos escudos, en una especia de imposición poco democrática. Alguna vez incluso me hacían la típica pregunta que muchas veces estamos obligados a contestar los oviedistas "Mámá, ¿Y TÚ PORQUÉ ERES DEL OVIEDO?", caray, un segundo me quedaba parada y algo sorprendida pero luego les decía "Eso no tiene explicación, esto o se siente...o no se siente, y yo tengo la suerte de sentirlo". Me miraban como diciendo..."qué mamá más rara tenemos, que nos habla de sentimientos y de fútbol como si ambas cosas pudieran mezclarse, ¿algún día sentiré lo mismo y la entenderé?".
Esa época coincidió con la desgraciada caída en picado de nuestro club, primero a segunda división, y más tarde a tercera descendiendo dos categorías de golpe, "gracias" a los dirigentes, a los mercenarios a los que no les tembló el pulso y traicionaron al club y a la afición, y sobre todo "gracias" a la irrupción de la puta política que sirvió para que los unos y los otros nos usaran cuando y cómo les apetecía sólo para sus intereses personales.
Estábamos en los barrizales, y nos daban pocas esperanzas de vida.
Entonces, lejos de tirar la toalla, de claudicar ante todos aquellos que nos decían que estábamos muertos, sacamos del baúl de los recuerdos un enorme orgullo que ni siquiera conocíamos, que no se había destapado hasta entonces. Comprendimos el significado de aquella frase que rezaba "Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde", y como lo creíamos casi perdido, o de eso nos intentaban convencer, pensando que aquel equipo que nos había acompañado toda una vida era estrangulado por todos los frentes, dimos un paso al frente, alzamos la cabeza y gritamos a los cuatro vientos "EL REAL OVIEDO NO MORIRÁ MIENTRAS UN SÓLO OVIEDISTA PERMANEZCA VIVO".
Quién era un político para imponernos de qué equipo teníamos que ser, quien era un alcalde y toda su maquinaria para decirnos que éramos historia y que dejáramos morir aquel sentimiento, como si los sentimientos se compraran y se vendieran en un rastro, o en la sección de oportunidades de un gran almacén.
Algo grande debió de surgir aquel verano, muy grande tuvo que ser la lección que dimos los oviedistas, que gran parte de aquellos niños, y ya no tan niños, incrédulos con nuestro sentimiento empezaron a sentirlo y a hacerlo suyo de la misma manera. Mis hijos dejaron de preguntarme y empezaron a pedirme camisetas azules, sacaron de dentro la misma rabia y coraje que yo les había transmitido y se fueron haciendo azules y oviedistas con una ilusión y una fuerza desconocida para ellos. Fue entonces, cuando un día mirándome camino a la colina azul a donde nos dirigíamos a ver a nuestro Oviedín contra el equipo usurpador me dijeron: "Mamá, ahora entendemos lo que nos dijiste aquel día, ahora entendemos que es sentir al REAL OVIEDO y no poder explicarlo. Gracias por hacernos oviedistas".
He cometido, seguro, muchos errores como madre, pero aquello me quedó grabado para siempre y comprendí que si por lo menos les había enseñado a caminar con el corazón por la vida, y a luchar hasta la muerte por lo que uno quiere...algo bueno me llevaba en mi equipaje.
Diréis algunos que a que viene este relato, pues viene a que esta semana me han querido pisar de nuevo, y esta vez no han sido los políticos, ni jugadores sin corazón, esta vez han sido mis propios dirigentes, indignos de representar a un club con la historia y la afición del nuestro, e inmersos en una huida hacia adelante que no tiene ningún sentido. Lo paradójico, lo triste, es que estos que representan al club y me quieren pisar son los mismos que cuando los oviedistas de corazón luchábamos por la salvación del REAL OVIEDO ellos ....aplaudían cualquier signo de debilidad y daban palmaditas a quien nos quería ahogar.
¿Ustedes creen de verdad que van a lograr que guarde mi orgullo y me olvide de luchar? ¿Ustedes de verdad piensan por un momento que con mentiras van a ensuciar mi oviedismo? ¿Cómo se erigen ustedes en justicieros de este sentimiento si lo desconocen por completo y hasta renegaron de él en su día?.
Sí, es verdad, soy culpable, y mis compañeros también, igual que muchísimos oviedistas, culpable....DE DEFENDER AL REAL OVIEDO, de hacerlo con sentimiento, con pasión y hasta con vehemencia, pero siempre con la fuerza de la palabra y del corazón. Y si por ello un juez me tiene que condenar....que me vayan esposando, que gustosamente ocuparé mi celda de castigo.
martes, 25 de mayo de 2010
lunes, 19 de abril de 2010
LA CRÓNICA DE UNA MUERTE....MÁS QUE ANUNCIADA.
Aquí estoy, escribiendo esta entrada en mi blog...que nunca quisiera haber escrito.
Es difícil explicar el estado de desánimo tan grande en el cual me encuentro. He dejado pasar unas horas para no escribir en caliente todo lo que se me pasa por la cabeza, pero lejos de enfriar mi mente y mi corazón...mi rabia aumenta por momentos.
He pasado tres episodios dolorosos enormes que me han marcado estos últimos años como oviedista. El primero fué aquella trágica noche cuando me encaminé al despacho del innombrable abogado de los mercenarios que nos descendieron a 2ªB, esperando el milagro de última hora, pero...ya estaba todo sentenciado desde hace tiempo, la maquinaria estaba en marcha, la maquinaria...para acabar con el REAL OVIEDO. Aquella noche de golpe descendimos dos categorías y daba comienzo una auténtica tortura.
El segundo fué el triste día de la eliminatoria contra el Arteixo, cuando después de tanta lucha y sufrimiento por levantar el vuelo, y haber conseguido el milagro de la supervivencia, nuestros corazones sufrieron el durísimo golpe de no ascender de categoría después de una temporada inolvidable.
Y el tercero...fué ayer en el Requexón.
Tantos años siguiendo las categorías inferiores, tantos fines de semana animando a mis chicos, tantas esperanzas puestas en que nuestra cantera se convirtiese en el presente y futuro de nuestro club...y aquel recuerdo del 2003 donde desde el Requexón se fraguó el CORAZÓN AZUL que nos permitió seguir vivos....todo este cúmulo de sentimientos y sensaciones torpedearon mi cabeza el domingo por la mañana...y me hicieron caer hasta la más honda desesperación. Y tristeza...mucha tristeza.
Desesperación por la cantidad de veces en que avisamos que esto podía pasar, y se desoyeron nuestras denuncias. Cuántas veces me encontré con Bances y le recordaba el caos en el que estaba sumido el Requexón, cuántas veces en las juntas de accionistas dedicando mi intervención casi exclusivamente al estado lamentable de nuestra cantera. Cuántas veces levanté la voz para poner el grito de alarma y exigir cambios inmimentes y urgentes....cuántas veces...para nada.
Tristeza, por todo lo que trabajaron aquellos irreductibles oviedistas en los peores momentos para llevar a flote un barco que se hundía. Tantos días luchando por levantar el Requexón para poder levantar también al REAL OVIEDO...un Requexón sin luz, sin agua, sin campos para entrenar y casi...sin jugadores. Y hasta en esos momentos tan delicados y extremos se consiguió salvar al DIVISÓN DE HONOR, y seguir manteniéndolo entre los mejores equipos de nuestro país.
Y ahora...los mismos que se vanaglorian de llevar el profesionalismo a la cantera, de convertir al Requexón en un CAR, los que se quejan de que gastan en ella cifras millonarias para mantenerla...esos... son los mismos brazos ejecutores que han llevado a cabo la peor catástrofe acontenida en la cantera en toda su historia.
No puedo explicar con palabras lo que sentí ayer, a pesar de haber pensado en que lo que sucedió era una de las posibilidades, a pesar de ver venir el desastre...a pesar de eso...todavía hoy me es imposible hacerme a la idea.
Me dejé la garganta pidiendo explicaciones a los culpables, dí la nota, sí, lo reconozco, busqué la cara a los responsables y me encaré a ellos buscando un poco de dignidad ...y no la encontré por ningún lado, en ninguno.
Ataúlfo escondía la mirada, ajeno como siempre a eregirse en responsable de algo. Bances movía la cabeza y me decía "qué quieres que haga, qué quieres que haga", reconociendo una vez más que es sólo la cara del Consejo, el escudo que utilizan Alberto y Mata para que pare los golpes que van dirigidos a ellos. Y Jose Manuel, Jose Manuel...el último en salir, una hora después de consumarse el desastre, cobarde como siempre, con su habitual gesto de prepotencia y mirada altiva, y cogido de la mano de su hijo...para que nadie osara a decirle nada. No hacía falta, todo el mundo se había ido ya, tendrían cosas importantes que hacer.
Una pena que hayamos perdido la oportunidad de aunar fuerzas y ponerlos colorados todos juntos, una pena que para una vez que se había concentrado una cantidad importante de oviedistas en el Requexón no lo utilizáramos para meterles presión, esa presión que ya han demostrado unas cuantas veces...que no aguantan. Pero eso ya...nunca lo sabremos. El caso es que ni ayer dimitió nadie, ni hoy...tampoco.
El inútil del entrenador que los llevó al suicidio colectivo hoy ha tenido la caradura de presentarse a entrenar...como si nada pasara.
El preparador físico, que más que preparador físico parece un espíritu viviente, se seguirá limitando a repartir octavillas a los entrenadores. Tremendo que todo un División de Honor no tuviera en todo el año la preparación física normal y lógica de un equipo de esa categoría, máxime cuando era evidente que en los partidos el fondo físico brillaba por su ausencia y los propios chavales lo reclamaban. Qué listo el tío, pensaría él...para que voy a trabajar como dios manda si me van a pagar igual estando en mi despacho sentado.
Jose Manuel...con total normalidad ejercía sus labores, estará planficando ya el nuevo caos para la temporada siguiente. Porque seguirá...no tiene dignidad, está aquí cobrando un dinero que jamás en otro club le darían. Y eso que salió escopetado de aquí en el 2003 como otros muchos, pero aquí da igual, hasta parece que premian a los todos los que huyeron como ratas.
De Bances no tengo noticias, ni las quiero tampoco, ya es demasiado tarde presidente, si tan oviedista dices que eres, si tanto quieres al REAL OVIEDO como vas pregonando...¿PORQUÉ SIGUES DANDO LA CARA POR EL IMPRESENTABLE QUE ESTÁ DESTROZANDO EL CLUB?. No hay excusa, no hay justificación alguna ya. No me cuentes más milongas ni mentiras, que seré muchas cosas pero de idiota...tengo lo justo.
¿Y Ataúlfo? el pastelero merecería un capítulo especial, pero..pobre, es que es tan ridículo, tiene tan poca personalidad que dedicarle un comentario de mi blog me resulta inmerecido. Lo dejaré en un párrafo, y...que sea pequeño. Este personaje representa muchas de las cosas que odio en esta vida. Va de discrimado por la vida, dice que no le cuentan nada, que pasan de él los pesos pesados del Consejo y...ahí sigue, un hombre sin dignidad que es feliz saliendo de vez en cuando los medios, en las fotos....es su único interés.
Me quedan algunos nombres, los más importantes. Esos que son los que llevan la voz cantante, los que mandan, los primeros responsables de la catástrofe deportiva de ayer, por omisión, dejadez, prepotencia, desvergúenza...ALBERTO, MARTÍN VACA y MATA. Los dos primeros son los que tienen el poder real (acciones), los encargados de destruir desde dentro lo que no pudieron hacer desde fuera, los que utilizan al REAL OVIEDO y lo convierten en su cortijo particular para que el tercero en discordia...MATA haga y deshaga a su antojo. Los mismos que permitieron que un representante de futbolistas sea el encargado de planificar y desplanificar a su gusto, algo inaudito en el mundo futbol mundial pero aquí es como el pan de cada día.
A todos ellos, desde mi humilde blog, deciros que tenéis todo mi desprecio, que aunque...tocada y hundida...sigo pensando que ese espíritu, que tanto me mueve y me anima a luchar, aparezca de nuevo en el entorno de mi club para que desaparezca toda la carroña.
No quiero terminar sin acordarme de ellos, como voy a olvidarme de las verdaderas víctimas de esta debacle. Ellos, los que estuvieron avisando desde el principio que esto iba a suceder de seguir en ese camino, ellos, abandonados a su suerte en el caos en el que se ha convertido el Requexón. Levantad la cabeza bien alta, vosotros no sois culpables de nada, si acaso...culpables de querer a este club como lo queréis y no salir huyendo cuando otros creían que aquí no había futuro. Aunque el tiempo ha demostrado que los que os lo decían...tenían razón, estoy segura que no os arrepentiréis nunca de aquella decisión que tomó vuestro corazón.
Jamás permitiré que delante mía ensucien vuestros nombres.
Es difícil explicar el estado de desánimo tan grande en el cual me encuentro. He dejado pasar unas horas para no escribir en caliente todo lo que se me pasa por la cabeza, pero lejos de enfriar mi mente y mi corazón...mi rabia aumenta por momentos.
He pasado tres episodios dolorosos enormes que me han marcado estos últimos años como oviedista. El primero fué aquella trágica noche cuando me encaminé al despacho del innombrable abogado de los mercenarios que nos descendieron a 2ªB, esperando el milagro de última hora, pero...ya estaba todo sentenciado desde hace tiempo, la maquinaria estaba en marcha, la maquinaria...para acabar con el REAL OVIEDO. Aquella noche de golpe descendimos dos categorías y daba comienzo una auténtica tortura.
El segundo fué el triste día de la eliminatoria contra el Arteixo, cuando después de tanta lucha y sufrimiento por levantar el vuelo, y haber conseguido el milagro de la supervivencia, nuestros corazones sufrieron el durísimo golpe de no ascender de categoría después de una temporada inolvidable.
Y el tercero...fué ayer en el Requexón.
Tantos años siguiendo las categorías inferiores, tantos fines de semana animando a mis chicos, tantas esperanzas puestas en que nuestra cantera se convirtiese en el presente y futuro de nuestro club...y aquel recuerdo del 2003 donde desde el Requexón se fraguó el CORAZÓN AZUL que nos permitió seguir vivos....todo este cúmulo de sentimientos y sensaciones torpedearon mi cabeza el domingo por la mañana...y me hicieron caer hasta la más honda desesperación. Y tristeza...mucha tristeza.
Desesperación por la cantidad de veces en que avisamos que esto podía pasar, y se desoyeron nuestras denuncias. Cuántas veces me encontré con Bances y le recordaba el caos en el que estaba sumido el Requexón, cuántas veces en las juntas de accionistas dedicando mi intervención casi exclusivamente al estado lamentable de nuestra cantera. Cuántas veces levanté la voz para poner el grito de alarma y exigir cambios inmimentes y urgentes....cuántas veces...para nada.
Tristeza, por todo lo que trabajaron aquellos irreductibles oviedistas en los peores momentos para llevar a flote un barco que se hundía. Tantos días luchando por levantar el Requexón para poder levantar también al REAL OVIEDO...un Requexón sin luz, sin agua, sin campos para entrenar y casi...sin jugadores. Y hasta en esos momentos tan delicados y extremos se consiguió salvar al DIVISÓN DE HONOR, y seguir manteniéndolo entre los mejores equipos de nuestro país.
Y ahora...los mismos que se vanaglorian de llevar el profesionalismo a la cantera, de convertir al Requexón en un CAR, los que se quejan de que gastan en ella cifras millonarias para mantenerla...esos... son los mismos brazos ejecutores que han llevado a cabo la peor catástrofe acontenida en la cantera en toda su historia.
No puedo explicar con palabras lo que sentí ayer, a pesar de haber pensado en que lo que sucedió era una de las posibilidades, a pesar de ver venir el desastre...a pesar de eso...todavía hoy me es imposible hacerme a la idea.
Me dejé la garganta pidiendo explicaciones a los culpables, dí la nota, sí, lo reconozco, busqué la cara a los responsables y me encaré a ellos buscando un poco de dignidad ...y no la encontré por ningún lado, en ninguno.
Ataúlfo escondía la mirada, ajeno como siempre a eregirse en responsable de algo. Bances movía la cabeza y me decía "qué quieres que haga, qué quieres que haga", reconociendo una vez más que es sólo la cara del Consejo, el escudo que utilizan Alberto y Mata para que pare los golpes que van dirigidos a ellos. Y Jose Manuel, Jose Manuel...el último en salir, una hora después de consumarse el desastre, cobarde como siempre, con su habitual gesto de prepotencia y mirada altiva, y cogido de la mano de su hijo...para que nadie osara a decirle nada. No hacía falta, todo el mundo se había ido ya, tendrían cosas importantes que hacer.
Una pena que hayamos perdido la oportunidad de aunar fuerzas y ponerlos colorados todos juntos, una pena que para una vez que se había concentrado una cantidad importante de oviedistas en el Requexón no lo utilizáramos para meterles presión, esa presión que ya han demostrado unas cuantas veces...que no aguantan. Pero eso ya...nunca lo sabremos. El caso es que ni ayer dimitió nadie, ni hoy...tampoco.
El inútil del entrenador que los llevó al suicidio colectivo hoy ha tenido la caradura de presentarse a entrenar...como si nada pasara.
El preparador físico, que más que preparador físico parece un espíritu viviente, se seguirá limitando a repartir octavillas a los entrenadores. Tremendo que todo un División de Honor no tuviera en todo el año la preparación física normal y lógica de un equipo de esa categoría, máxime cuando era evidente que en los partidos el fondo físico brillaba por su ausencia y los propios chavales lo reclamaban. Qué listo el tío, pensaría él...para que voy a trabajar como dios manda si me van a pagar igual estando en mi despacho sentado.
Jose Manuel...con total normalidad ejercía sus labores, estará planficando ya el nuevo caos para la temporada siguiente. Porque seguirá...no tiene dignidad, está aquí cobrando un dinero que jamás en otro club le darían. Y eso que salió escopetado de aquí en el 2003 como otros muchos, pero aquí da igual, hasta parece que premian a los todos los que huyeron como ratas.
De Bances no tengo noticias, ni las quiero tampoco, ya es demasiado tarde presidente, si tan oviedista dices que eres, si tanto quieres al REAL OVIEDO como vas pregonando...¿PORQUÉ SIGUES DANDO LA CARA POR EL IMPRESENTABLE QUE ESTÁ DESTROZANDO EL CLUB?. No hay excusa, no hay justificación alguna ya. No me cuentes más milongas ni mentiras, que seré muchas cosas pero de idiota...tengo lo justo.
¿Y Ataúlfo? el pastelero merecería un capítulo especial, pero..pobre, es que es tan ridículo, tiene tan poca personalidad que dedicarle un comentario de mi blog me resulta inmerecido. Lo dejaré en un párrafo, y...que sea pequeño. Este personaje representa muchas de las cosas que odio en esta vida. Va de discrimado por la vida, dice que no le cuentan nada, que pasan de él los pesos pesados del Consejo y...ahí sigue, un hombre sin dignidad que es feliz saliendo de vez en cuando los medios, en las fotos....es su único interés.
Me quedan algunos nombres, los más importantes. Esos que son los que llevan la voz cantante, los que mandan, los primeros responsables de la catástrofe deportiva de ayer, por omisión, dejadez, prepotencia, desvergúenza...ALBERTO, MARTÍN VACA y MATA. Los dos primeros son los que tienen el poder real (acciones), los encargados de destruir desde dentro lo que no pudieron hacer desde fuera, los que utilizan al REAL OVIEDO y lo convierten en su cortijo particular para que el tercero en discordia...MATA haga y deshaga a su antojo. Los mismos que permitieron que un representante de futbolistas sea el encargado de planificar y desplanificar a su gusto, algo inaudito en el mundo futbol mundial pero aquí es como el pan de cada día.
A todos ellos, desde mi humilde blog, deciros que tenéis todo mi desprecio, que aunque...tocada y hundida...sigo pensando que ese espíritu, que tanto me mueve y me anima a luchar, aparezca de nuevo en el entorno de mi club para que desaparezca toda la carroña.
No quiero terminar sin acordarme de ellos, como voy a olvidarme de las verdaderas víctimas de esta debacle. Ellos, los que estuvieron avisando desde el principio que esto iba a suceder de seguir en ese camino, ellos, abandonados a su suerte en el caos en el que se ha convertido el Requexón. Levantad la cabeza bien alta, vosotros no sois culpables de nada, si acaso...culpables de querer a este club como lo queréis y no salir huyendo cuando otros creían que aquí no había futuro. Aunque el tiempo ha demostrado que los que os lo decían...tenían razón, estoy segura que no os arrepentiréis nunca de aquella decisión que tomó vuestro corazón.
Jamás permitiré que delante mía ensucien vuestros nombres.
lunes, 12 de abril de 2010
De la decepción del sábado...a la felicidad del domingo personificada en Pelayo
Ayer por la tarde, en un ambiente festivo, el párking del Real Oviedo fue el escenario donde se celebró el 84 cumpleaños de nuestro club. Numerosos oviedistas nos congregamos en los aledaños del Carlos Tartiere y disfrutamos de una intensa tarde de celebraciones, música y sorpresas.
En el terreno de juego...más de lo mismo, una más que aceptable primera parte y una segunda ya habitual, donde el bajón físico unido al conformismo llevó a nuestro rival a ponernos otra vez los nervios a flor de piel. De nuevo terminamos el partido mirando el reloj, algo tristemente ya habitual, llegando el filial blanco a gozar de clarísimas oportunidades para empatar el partido.
Pichi Lucas volvió a optar por el trivote, dejando a Rubén por delante de la defensa, a Curro de media punta y a Pelayo...en todos los lados. Cuando atacábamos...se sumaba al ataque con descaro y eficacia, y cuando defendíamos era el primero que se ponía el mono de trabajo y su desgaste fue terrible. Partidazo que se marcó el chaval, inconmensurable, el Tartiere cayó rendido a sus pies. Y yo....más feliz que un ocho. Esa ovación es el premio a muchos años defendiendo la cantera, y apostando porque sea la base de nuestro club. GRACIAS PELAYO por hacerme tan feliz el domingo.

El gran problema del trivote es que dejamos a nuestro hombre más peligroso y decisivo, Manu Busto, escorado a una banda donde no rinde de la misma manera. Y el equipo lo nota...vaya si lo nota, porque este futbolista es nuestro jugador más desequilibrante, pero jugando de referencia arriba.
Xavi Moré parece que no está en su mejor momento y físicamente está lejos de su mejor forma, a ver si en los partidos que quedan va recuperándose porque su participación puede ser importante en el tramo decisivo.
Atrás volvimos a contar con Gonzalo, que aunque todavía está lejos de ser el Gonzalo que todos conocemos da una seguridad increíble a la defensa, y también a su compañero, Jorge Rodríguez. Por dios...por dios...que Gonzalo no recaiga...que como tengamos que depender de Hedrera...lo llevamos crudo.
Según mi opinión Pichi Lucas volvió a equivocarse en los cambios, dejando a Rubén y a Curro en el campo y cambiando nuevamente a Pelayo. Será casualidad...o no...pero cuando sale el chaval del campo perdemos por completo el control de los partidos.
Y el domingo otra vez en casa, contra el Villanovense, equipo que a priori no debe de darnos ningún problema.
------------------------------------------------------------------------------------

Mis peores presagios se han cumplido y el domingo el División de Honor llega a su último partido jugándose la permanencia. En Roces más de lo mismo, ni un tiro a puerta en todo el partido, Viti fue el jugador que más inquietó al equipo gijonés, y es lateral, con eso queda todo dicho.
El figurín del banquillo siguió con su habitual costumbre de salir a empatar, y eso que nos jugábamos casi la vida. Lejos de asumir su culpa en el desastre tiene encima la caradura de delegar culpabilidad en los propios jugadores, un bloque con los mismos jugadores (salvo dos o tres excepciones) que quedaron la temporada pasada en los puestos altos de la tabla. Claro que en el banquillo había un ENTRENADOR con mayúsculas, y además oviedista. Por eso para los actuales dirigentes sobraba y "no era hombre de club".
Para ser un hombre de club ahora mismo en el Requexón tienes que ser marioneta, alguien sin personalidad, que sea sumiso y con escasa preparación.
Espero que el domingo los chavales salgan dándolo todo, no me cabe la menor duda de que así será, y se conjuren en el vestuario en sacar esto adelante sin hacer caso a lo que les diga el "mudito" del banquillo.
Espero que el domingo a las 12 el Requexón se llene de oviedistas para apoyar a los chavales y lanzarles hacia el objetivo, que no es otro que la victoria.
¡VAMOS CHAVALES!
En el terreno de juego...más de lo mismo, una más que aceptable primera parte y una segunda ya habitual, donde el bajón físico unido al conformismo llevó a nuestro rival a ponernos otra vez los nervios a flor de piel. De nuevo terminamos el partido mirando el reloj, algo tristemente ya habitual, llegando el filial blanco a gozar de clarísimas oportunidades para empatar el partido.
Pichi Lucas volvió a optar por el trivote, dejando a Rubén por delante de la defensa, a Curro de media punta y a Pelayo...en todos los lados. Cuando atacábamos...se sumaba al ataque con descaro y eficacia, y cuando defendíamos era el primero que se ponía el mono de trabajo y su desgaste fue terrible. Partidazo que se marcó el chaval, inconmensurable, el Tartiere cayó rendido a sus pies. Y yo....más feliz que un ocho. Esa ovación es el premio a muchos años defendiendo la cantera, y apostando porque sea la base de nuestro club. GRACIAS PELAYO por hacerme tan feliz el domingo.

El gran problema del trivote es que dejamos a nuestro hombre más peligroso y decisivo, Manu Busto, escorado a una banda donde no rinde de la misma manera. Y el equipo lo nota...vaya si lo nota, porque este futbolista es nuestro jugador más desequilibrante, pero jugando de referencia arriba.
Xavi Moré parece que no está en su mejor momento y físicamente está lejos de su mejor forma, a ver si en los partidos que quedan va recuperándose porque su participación puede ser importante en el tramo decisivo.
Atrás volvimos a contar con Gonzalo, que aunque todavía está lejos de ser el Gonzalo que todos conocemos da una seguridad increíble a la defensa, y también a su compañero, Jorge Rodríguez. Por dios...por dios...que Gonzalo no recaiga...que como tengamos que depender de Hedrera...lo llevamos crudo.
Según mi opinión Pichi Lucas volvió a equivocarse en los cambios, dejando a Rubén y a Curro en el campo y cambiando nuevamente a Pelayo. Será casualidad...o no...pero cuando sale el chaval del campo perdemos por completo el control de los partidos.
Y el domingo otra vez en casa, contra el Villanovense, equipo que a priori no debe de darnos ningún problema.
------------------------------------------------------------------------------------

Mis peores presagios se han cumplido y el domingo el División de Honor llega a su último partido jugándose la permanencia. En Roces más de lo mismo, ni un tiro a puerta en todo el partido, Viti fue el jugador que más inquietó al equipo gijonés, y es lateral, con eso queda todo dicho.
El figurín del banquillo siguió con su habitual costumbre de salir a empatar, y eso que nos jugábamos casi la vida. Lejos de asumir su culpa en el desastre tiene encima la caradura de delegar culpabilidad en los propios jugadores, un bloque con los mismos jugadores (salvo dos o tres excepciones) que quedaron la temporada pasada en los puestos altos de la tabla. Claro que en el banquillo había un ENTRENADOR con mayúsculas, y además oviedista. Por eso para los actuales dirigentes sobraba y "no era hombre de club".
Para ser un hombre de club ahora mismo en el Requexón tienes que ser marioneta, alguien sin personalidad, que sea sumiso y con escasa preparación.
Espero que el domingo los chavales salgan dándolo todo, no me cabe la menor duda de que así será, y se conjuren en el vestuario en sacar esto adelante sin hacer caso a lo que les diga el "mudito" del banquillo.
Espero que el domingo a las 12 el Requexón se llene de oviedistas para apoyar a los chavales y lanzarles hacia el objetivo, que no es otro que la victoria.
¡VAMOS CHAVALES!
miércoles, 7 de abril de 2010
MIGUEL LEÓN....el rey de la selva en la que se ha convertido el Requexón.
A ti que te importa...Miguel León, estás aquí de paso, no sientes este club, y desconoces lo que este sentimiento importa a los verdaderos oviedistas. Tus risas y tus gestos después de hacer el mayor de los ridículos contra nuestro rival deportivo indican que te la trae al pairo todo.
No sabes la rabia y la impotencia que sentí cuando algunos de esos chavales que tienes la suerte de entrenar salían casi llorando y destrozados, mientras tú salías riéndote en tu coche como si allí no hubiera pasado nada.
Eres un nefasto entrenador, cualquiera que haya visto un sólo entrenamiento tuyo sabe que aquí sobras, es más, no te veo capacitado ni para entrenar en tercera alevín. Manda huevos que quien dejó al equipo en lo más alto fuera despedido con el zafio argumento de que no era hombre de club, y renglón seguido te ficharan a ti, que precisamente el club te importa una mierda y hacer el ridículo...todavía más.
Tienes al equipo a dos puntos del descenso, les han inculcado toda la temporada que no debían jugar a tocar el balón sino a lanzar melonazos arriba, prohíbes a tus laterales subir porque sales a empatar los partidos, no a ganarlos, y a gente que tiene calidad y condiciones de sobra para marcar la diferencia, los haces prisioneros de tu patético esquema y manera de ver el fútbol.
Perdiendo en casa, jugándonos la categoría, en un derby, ni una sóla palabra, ni un sólo grito, ni una arenga, y lo peor...ni una sóla rectificación o cambio en el esquema, debe ser que para ti...todo estaba perfecto.
Y Javi Amieva...en el Centro Asturiano, y Kiko Arias...en el Colloto, y Cañedo...sin equipo, mientras tú sigues destrozando una gran hornada de chavales y un gran equipo.
Sólo espero que con la cantidad de jugadores que hay ahí en nuestro División de Honor con verdadero sentimiento oviedista, Jaime, Jose, Viti, Yosu, Nico, Javi....pasen estos dos partidos de lo que les digas y saquen esto adelante por sí mismos, olvidándose del inútil que tienen en el banquillo. Es la única esperanza que tengo en salvar la categoría.
Y después...vete, por el mismo sitio por donde entraste. Nadie te va a echar de menos. Ni a ti, ni a tu dejadez, ni a tu ineptitud, ni a tu pasotismo, ni a tu falta de ilusión y fe en lo que significa el REAL OVIEDO.
Qué ganas tengo de decirte...ADIOS.
No sabes la rabia y la impotencia que sentí cuando algunos de esos chavales que tienes la suerte de entrenar salían casi llorando y destrozados, mientras tú salías riéndote en tu coche como si allí no hubiera pasado nada.
Eres un nefasto entrenador, cualquiera que haya visto un sólo entrenamiento tuyo sabe que aquí sobras, es más, no te veo capacitado ni para entrenar en tercera alevín. Manda huevos que quien dejó al equipo en lo más alto fuera despedido con el zafio argumento de que no era hombre de club, y renglón seguido te ficharan a ti, que precisamente el club te importa una mierda y hacer el ridículo...todavía más.
Tienes al equipo a dos puntos del descenso, les han inculcado toda la temporada que no debían jugar a tocar el balón sino a lanzar melonazos arriba, prohíbes a tus laterales subir porque sales a empatar los partidos, no a ganarlos, y a gente que tiene calidad y condiciones de sobra para marcar la diferencia, los haces prisioneros de tu patético esquema y manera de ver el fútbol.
Perdiendo en casa, jugándonos la categoría, en un derby, ni una sóla palabra, ni un sólo grito, ni una arenga, y lo peor...ni una sóla rectificación o cambio en el esquema, debe ser que para ti...todo estaba perfecto.
Y Javi Amieva...en el Centro Asturiano, y Kiko Arias...en el Colloto, y Cañedo...sin equipo, mientras tú sigues destrozando una gran hornada de chavales y un gran equipo.
Sólo espero que con la cantidad de jugadores que hay ahí en nuestro División de Honor con verdadero sentimiento oviedista, Jaime, Jose, Viti, Yosu, Nico, Javi....pasen estos dos partidos de lo que les digas y saquen esto adelante por sí mismos, olvidándose del inútil que tienen en el banquillo. Es la única esperanza que tengo en salvar la categoría.
Y después...vete, por el mismo sitio por donde entraste. Nadie te va a echar de menos. Ni a ti, ni a tu dejadez, ni a tu ineptitud, ni a tu pasotismo, ni a tu falta de ilusión y fe en lo que significa el REAL OVIEDO.
Qué ganas tengo de decirte...ADIOS.
sábado, 27 de marzo de 2010
LOS VICENTES.
Ayer...de celebración, hoy...de cabreo y estado de repugnancia por haber desayunado con las fotos de aprovechados y gente sin vergüenza.
Cuando los oviedistas que de verdad queremos y amamos a nuestro club nos dejamos el alma porque el Espíritu del 2003 siga en la brecha, y no sea olvidado nunca, algunos (cada vez más) de los que nos pisaron no tienen ningún reparo en aparecer en los festejos de nuestro cumpleaños. No sólo no se esconden los muy miserables, sino que además...tienen la hipocresía y desvergúenza de salir en la foto, como si con ellos fuera la cosa, como si ellos tuvieran derecho a celebrar algo en lo que nunca creyeron, más bien...desearon que nunca cumpliéramos más años aquel verano del 2003.

Ahí lo tienen, a Jose Vicente, el mismo que mandó a fregar a una servidora en pleno partido de alevines REAL OVIEDO - Acf, cuando él era entrenador de aquel engendro. Le molestaba que aplaudiera y festejara los goles de MI equipo, le molestaban mis ánimos, mis reivindicaciones de que sólo había un REAL OVIEDO, se burlaba de nuestros chavales, y junto con él los tres padres imbéciles de aquel acefesio que al acabar el partido llamaban a nuestro club cadáver, mofándose de nuestra situación, dándoselas de ser los abanderados del nuevo club por el que apostaba el alcalde.
Y ahora...tengo que aguantar que ese IM presentable vaya a plantar un arbolito para celebrar nuestro 84 cumpleaños y lleve ese escudo en el corazón.
No es culpa de Espíritu 2003, del que formo parte, es culpa de este individuo que no tuvo dignidad para rechazar salir en la foto, y que si tuviera un mínimo de vergüenza no aparecería por ningún acto de conmemoración de nuestro club.
Jose Vicente, allí estaré simpre para recordarte tu pasado, para ponerte un poco colorado, y sobre todo..para que no creas que somos imbéciles, que todavía existen oviedistas con memoria que van a luchar hasta el final porque personajes como tú no estén cómodos en nuestro club. A ver si así, ya que quienes nos dirigen carecen de memoria porque fueron como tú, al menos se te remueva un poco la conciencia y TE PIRES.

Y aquí está el otro Vicente, este Vicentón. Que por culpa suya y de una denuncia que puso a nuestro club casi no salimos a competir aquel verano del 2003. Ahí lo tienen, como si nada, de celebración también, y de fartura, como no...estos al calor de un mantel y un buen vino están encantaos.
Cada día tengo más asco a esta ciudad, plagada de aprovechados, de gente sin escrúpulos, de oportunistas. La ciudad de la mentira y la hipocresía, donde los más sinvergüenzas escalan posiciones y los que dan la cara y luchan, como Manolo Lafuente, son condenados por los jueces a pagar con sus bienes personales POR NO HABER LLEVADO EL CLUB A LA QUIEBRA.
A MAMARLA.
Cuando los oviedistas que de verdad queremos y amamos a nuestro club nos dejamos el alma porque el Espíritu del 2003 siga en la brecha, y no sea olvidado nunca, algunos (cada vez más) de los que nos pisaron no tienen ningún reparo en aparecer en los festejos de nuestro cumpleaños. No sólo no se esconden los muy miserables, sino que además...tienen la hipocresía y desvergúenza de salir en la foto, como si con ellos fuera la cosa, como si ellos tuvieran derecho a celebrar algo en lo que nunca creyeron, más bien...desearon que nunca cumpliéramos más años aquel verano del 2003.

Ahí lo tienen, a Jose Vicente, el mismo que mandó a fregar a una servidora en pleno partido de alevines REAL OVIEDO - Acf, cuando él era entrenador de aquel engendro. Le molestaba que aplaudiera y festejara los goles de MI equipo, le molestaban mis ánimos, mis reivindicaciones de que sólo había un REAL OVIEDO, se burlaba de nuestros chavales, y junto con él los tres padres imbéciles de aquel acefesio que al acabar el partido llamaban a nuestro club cadáver, mofándose de nuestra situación, dándoselas de ser los abanderados del nuevo club por el que apostaba el alcalde.
Y ahora...tengo que aguantar que ese IM presentable vaya a plantar un arbolito para celebrar nuestro 84 cumpleaños y lleve ese escudo en el corazón.
No es culpa de Espíritu 2003, del que formo parte, es culpa de este individuo que no tuvo dignidad para rechazar salir en la foto, y que si tuviera un mínimo de vergüenza no aparecería por ningún acto de conmemoración de nuestro club.
Jose Vicente, allí estaré simpre para recordarte tu pasado, para ponerte un poco colorado, y sobre todo..para que no creas que somos imbéciles, que todavía existen oviedistas con memoria que van a luchar hasta el final porque personajes como tú no estén cómodos en nuestro club. A ver si así, ya que quienes nos dirigen carecen de memoria porque fueron como tú, al menos se te remueva un poco la conciencia y TE PIRES.

Y aquí está el otro Vicente, este Vicentón. Que por culpa suya y de una denuncia que puso a nuestro club casi no salimos a competir aquel verano del 2003. Ahí lo tienen, como si nada, de celebración también, y de fartura, como no...estos al calor de un mantel y un buen vino están encantaos.
Cada día tengo más asco a esta ciudad, plagada de aprovechados, de gente sin escrúpulos, de oportunistas. La ciudad de la mentira y la hipocresía, donde los más sinvergüenzas escalan posiciones y los que dan la cara y luchan, como Manolo Lafuente, son condenados por los jueces a pagar con sus bienes personales POR NO HABER LLEVADO EL CLUB A LA QUIEBRA.
A MAMARLA.
viernes, 26 de marzo de 2010
FELICIDADES, REAL OVIEDO

¡¡FELICIDADES, REAL OVIEDO!!.
Hoy todos los oviedistas celebramos contigo este día especial. Un día en el que celebramos nuestro 84 cumpleaños, y que sólo nosotros que hemos vivido tantas y tan duras cosas los últimos años sabemos porqué es tan especial esta conmemoración.
GRACIAS también a todos aquellos que hicieron posible que sigas existiendo, sin ellos ni este, ni ningún otro cumpleaños, hubiera sido posible.
Espero y deseo que este año sigamos escalando un peldaño más en nuestro regreso, pero...si no es así...aquí seguiremos igualmente a tu lado, en las duras y en las maduras, porque te queremos y eres algo muy especial en nuestras vidas.
Hoy frente al párking del Carlos Tartiere, a las seis y media de la tarde, y como símbolo de esta celebracion y nuestra larga vida, plantaremos el árbol número ochenta y cuatro para que ese bosque oviedista siga creciendo.

lunes, 22 de marzo de 2010
LA SUERTE NO DURA SIEMPRE.
No es que me haya pillado de sorpresa precisamente el mal partido de ayer, era algo que se veía venir, la suerte y la flor de Pichi no podía durar siempre y los males endémicos del equipo, camuflados por los resultados, tenían que salir tarde o temprano.
El equipo sigue sin jugar a nada, sin orden, ni criterio, e intentando vivir del primer gol como si con eso fuese suficiente.
El centro del campo sigue siendo un profundo agujero donde no hay orden, ni firmeza defensiva, y donde Curro vuelve a ser el de siempre, un jugador físicamente roto, que no juega en equipo y que va a su puñetera bola. Rubén, que deslumbraba en los primeros partidos ha caído en una crisis de la que parece no salir, quizás desbordado por el trabajo doble que tiene que hacer en defensa para tapar los desaguisados de su compañero de línea.
Pelayo se hace imprescindible en este equipo, y sólo Pichi parece empecinado en no verlo, un jugador que aporta criterio, orden, firmeza, que por arriba es impresionante y que es capaz también de dar el último pase, y rematar, como demostró el pasado domingo. No es pasión por él, es la pura realidad.

Y arriba dependemos de la genialidad de un sólo hombre, o del día que pueda tener Xavi Moré, que últimamente no levanta cabeza tampoco. Sólo de Busto podemos esperar algo, ya que Miguel sigue demostrando partido a partido que ha sido uno de los fichajes más lamentables y con peor rendimiento de los últimos tiempos. Dos goles en lo que lleva de temporada y una escasa aportación, que en partidos como ayer lo paga caro el equipo. Mientras tanto...a pocos kilómetros, el que no valía según algunos (incluída la dirección deportiva) para otra categoría que no fuera la tercera...ya lleva diez golitos.

Sigo siendo realista, o Pichi corrige los defectos de este equipo y se atreve a hacer cambios en determinados hombres y líneas, o la meta del ascenso cada día se alejará más. Y no veo yo precisamente a Pichi como un entrenador valiente, más bien...todo lo contrario.
El equipo sigue sin jugar a nada, sin orden, ni criterio, e intentando vivir del primer gol como si con eso fuese suficiente.
El centro del campo sigue siendo un profundo agujero donde no hay orden, ni firmeza defensiva, y donde Curro vuelve a ser el de siempre, un jugador físicamente roto, que no juega en equipo y que va a su puñetera bola. Rubén, que deslumbraba en los primeros partidos ha caído en una crisis de la que parece no salir, quizás desbordado por el trabajo doble que tiene que hacer en defensa para tapar los desaguisados de su compañero de línea.
Pelayo se hace imprescindible en este equipo, y sólo Pichi parece empecinado en no verlo, un jugador que aporta criterio, orden, firmeza, que por arriba es impresionante y que es capaz también de dar el último pase, y rematar, como demostró el pasado domingo. No es pasión por él, es la pura realidad.

Y arriba dependemos de la genialidad de un sólo hombre, o del día que pueda tener Xavi Moré, que últimamente no levanta cabeza tampoco. Sólo de Busto podemos esperar algo, ya que Miguel sigue demostrando partido a partido que ha sido uno de los fichajes más lamentables y con peor rendimiento de los últimos tiempos. Dos goles en lo que lleva de temporada y una escasa aportación, que en partidos como ayer lo paga caro el equipo. Mientras tanto...a pocos kilómetros, el que no valía según algunos (incluída la dirección deportiva) para otra categoría que no fuera la tercera...ya lleva diez golitos.

Sigo siendo realista, o Pichi corrige los defectos de este equipo y se atreve a hacer cambios en determinados hombres y líneas, o la meta del ascenso cada día se alejará más. Y no veo yo precisamente a Pichi como un entrenador valiente, más bien...todo lo contrario.
martes, 16 de marzo de 2010
PIRATAS O ....RATAS.
Dicen que el dinero no da la felicidad, y yo añadiría...que tampoco la dignidad, ni sobre todo...el corazón y el sentimiento.
Los cuatro tarados que el domingo se pasearon con un autobús, regalo de su dueño Alberto, con sus bufandas también prestadas, y sus camisetas azules que todavía tenían la etiqueta de compra...deben de pensarse que con un espectáculo de ese calibre y disfrazados de piratas se convierten de inmediato en oviedistas de toda la vida. Se creen con el derecho a enarbolar sus banderas y animar al equipo cuando en la misma época que nosotros luchábamos por levantar nuestro club ellos...miraban nuestro escudo naufragar y aplaudían mientras se hundía. Sí, tiene bemoles la cosa, que todavía se atrevan a dibujar en su mierda de pancarta ese escudo a la deriva, como si ellos hubiesen hecho algo para levantarlo.
Me dais asco, sois todo lo que odio en esta vida, sois de mentira, sois aprovechados, oportunistas y os dejáis comprar vuestros sentimientos. Si por mi fuera os cogía por la pechera y os sacaba con mis propias manos del Tartiere, os escorría a gorrazos de NUESTRO campo, ese del que nos quisistéis echar un día para meter a jugar en él al equipo de vuestro querido alcalde, ese engendro de laboratorio que apoyó el dueño de vuestros sentimientos, Alberto González. No os merecéis llevar nuestros colores, ni nuestro escudo, podréis comprar vuestros disfraces de oviedistas, podréis tener privilegios que a otras peñas nos niegan, pero lo que nunca podréis tener es esa enorme felicidad que uno siente cuando hace lo que le dicta el CORAZÓN, cuando lucha por lo que uno quiere hasta el final.
Os perdisteis el día del Mosconia, cuando el himno de nuestro club sonó de la manera más especial y emocionante que uno puede imaginar, un momento para el que después de seis años aún no encuentro palabras. Os perdisteis el orgullo, la raza de Cervero, la garra de Luismi, la heroicidad de Ponzo, el VOLVEREMOS en todos los barrizales de Asturias. Os perdisteis el ver como día a día ese escudo que se hundía asomaba un poco más...y un poco más...gracias a nuestro empuje y nuestro sentimiento de rabia y fidelidad.
Eso...piratas de pacotilla, JAMÁS lo tendréis, por muchos autobuses de prestado que os regalen, por mucho apoyo que os dé vuestro dueño, los sentimientos son nuestros, el equipo es nuestro, y el escudo nos pertenece. Y ni todo el dinero del mundo podrá jamás con eso.
Los cuatro tarados que el domingo se pasearon con un autobús, regalo de su dueño Alberto, con sus bufandas también prestadas, y sus camisetas azules que todavía tenían la etiqueta de compra...deben de pensarse que con un espectáculo de ese calibre y disfrazados de piratas se convierten de inmediato en oviedistas de toda la vida. Se creen con el derecho a enarbolar sus banderas y animar al equipo cuando en la misma época que nosotros luchábamos por levantar nuestro club ellos...miraban nuestro escudo naufragar y aplaudían mientras se hundía. Sí, tiene bemoles la cosa, que todavía se atrevan a dibujar en su mierda de pancarta ese escudo a la deriva, como si ellos hubiesen hecho algo para levantarlo.
Me dais asco, sois todo lo que odio en esta vida, sois de mentira, sois aprovechados, oportunistas y os dejáis comprar vuestros sentimientos. Si por mi fuera os cogía por la pechera y os sacaba con mis propias manos del Tartiere, os escorría a gorrazos de NUESTRO campo, ese del que nos quisistéis echar un día para meter a jugar en él al equipo de vuestro querido alcalde, ese engendro de laboratorio que apoyó el dueño de vuestros sentimientos, Alberto González. No os merecéis llevar nuestros colores, ni nuestro escudo, podréis comprar vuestros disfraces de oviedistas, podréis tener privilegios que a otras peñas nos niegan, pero lo que nunca podréis tener es esa enorme felicidad que uno siente cuando hace lo que le dicta el CORAZÓN, cuando lucha por lo que uno quiere hasta el final.
Os perdisteis el día del Mosconia, cuando el himno de nuestro club sonó de la manera más especial y emocionante que uno puede imaginar, un momento para el que después de seis años aún no encuentro palabras. Os perdisteis el orgullo, la raza de Cervero, la garra de Luismi, la heroicidad de Ponzo, el VOLVEREMOS en todos los barrizales de Asturias. Os perdisteis el ver como día a día ese escudo que se hundía asomaba un poco más...y un poco más...gracias a nuestro empuje y nuestro sentimiento de rabia y fidelidad.
Eso...piratas de pacotilla, JAMÁS lo tendréis, por muchos autobuses de prestado que os regalen, por mucho apoyo que os dé vuestro dueño, los sentimientos son nuestros, el equipo es nuestro, y el escudo nos pertenece. Y ni todo el dinero del mundo podrá jamás con eso.
sábado, 27 de febrero de 2010
¿Vencedores?, y una mierda.
Para qué tanta lucha, tanto orgullo pisando los barrizales, tanta casta que sacamos y tanto amor propio, si al final todos aquellos que se jactaron de nuestra brega y sacaron pecho con su traición están pisando el Requexón ahora, llevando nuestro escudo en el pecho como si les perteneciera. Se mofaron, menospreciaron y se burlaron de los chavales que se quedaron a apuntalar los cimientos que se hundían, les llamaban locos e ilusos, se reían de ellos diciéndoles que se habían quedado en un "cadáver" y que nuestro club era poco menos que un cementerio.
Y pasas a su lado y te sientes una mierda, qué ilusos somos que presumimos de haber ganado la guerra, cuando los verdaderos vencedores fueron estos buitres carroñeros que lejos de pedir perdón, y ponerse al menos un poco colorados, levantan la cabeza y sonríen mientras...una se queda con la rabia interior y la impotencia de no poder arrancarles ese escudo del pecho que les queda tan grande.
Te dicen que olvides, que no se puede vivir con rencor, pero olvidar que han irrumpido en tu casa aquellos que te violaron la ilusión y sonrieron mientras tú llorabas...¿cómo se hace?, decírmelo, que yo no puedo.
A veces maldigo la hora en que dios, o quien fuera, me hizo sentir como siento las cosas, y quisiera convertirme en un ser de estos con desvergüenza, nulo sentimiento, y vacía dignidad, que pasan por la vida riéndose de todo y de todos, haciendo del oportunismo su trabajo. Estos al menos no sufren, no tienen ataques de orgullo y de rabia cuando sienten que se apoderan otros de lo que les pertenece, porque ellos...no pertenecen a nadie ni a nada que no sea el interés y el estar donde mejor les convenga.
Maldito a veces CORAZÓN AZUL, que no deja de sangrar y de ser incorformista, que reniega y huye de esta realidad asquerosa e injusta donde triunfan las "alimañanas", los traidores y los caraduras, y donde lo único que nos queda es la memoria.
Mata, Jose Manuel, Nacho Canal, Jose Vicente, Manel...si os sentís aludidos...hacéis bien.
Y pasas a su lado y te sientes una mierda, qué ilusos somos que presumimos de haber ganado la guerra, cuando los verdaderos vencedores fueron estos buitres carroñeros que lejos de pedir perdón, y ponerse al menos un poco colorados, levantan la cabeza y sonríen mientras...una se queda con la rabia interior y la impotencia de no poder arrancarles ese escudo del pecho que les queda tan grande.
Te dicen que olvides, que no se puede vivir con rencor, pero olvidar que han irrumpido en tu casa aquellos que te violaron la ilusión y sonrieron mientras tú llorabas...¿cómo se hace?, decírmelo, que yo no puedo.
A veces maldigo la hora en que dios, o quien fuera, me hizo sentir como siento las cosas, y quisiera convertirme en un ser de estos con desvergüenza, nulo sentimiento, y vacía dignidad, que pasan por la vida riéndose de todo y de todos, haciendo del oportunismo su trabajo. Estos al menos no sufren, no tienen ataques de orgullo y de rabia cuando sienten que se apoderan otros de lo que les pertenece, porque ellos...no pertenecen a nadie ni a nada que no sea el interés y el estar donde mejor les convenga.
Maldito a veces CORAZÓN AZUL, que no deja de sangrar y de ser incorformista, que reniega y huye de esta realidad asquerosa e injusta donde triunfan las "alimañanas", los traidores y los caraduras, y donde lo único que nos queda es la memoria.
Mata, Jose Manuel, Nacho Canal, Jose Vicente, Manel...si os sentís aludidos...hacéis bien.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
ASOCIACIÓN DE VETERANOS. NI UN SEGUNDO MÁS EN EL REAL OVIEDO.
Para los despistados de última hora, y también para refrescar la memoria de esos que han olvidado con suma facilidad, voy a resumir con l...
-
Dicen que el dinero no da la felicidad, y yo añadiría...que tampoco la dignidad, ni sobre todo...el corazón y el sentimiento. Los cuatro ta...
-
Para los despistados de última hora, y también para refrescar la memoria de esos que han olvidado con suma facilidad, voy a resumir con l...
